NUESTRO ESPEJO EN LA SITUACIÓN EN VENEZUELA

La situación política actual, a nivel mundial, no nos puede dejar pasivos. La realidad apunta,

cada vez más, a olvidarnos de ideologías, polarizaciones y barreras. No podemos negarle a

Trump la esperanza que abre al pueblo venezolano, al dar la posibilidad de cambiar un

régimen político insostenible, que pedía a gritos un cambio. Y, con esto, no decimos que

todo lo que haga Trump sea bueno. Por otra parte, qué importante es que haya gente

responsable y con valores humanos que den un paso adelante y estén dispuestos a asumir

las riendas de liderar un proyecto político nuevo, desde el cuidado de las personas y la

búsqueda del bien común y no desde el afán de poder y el deseo del dinero para el

enriquecimiento personal. Porque lo importante no es la política ni la ideología, son las

personas que asumen una responsabilidad y un compromiso ante el pueblo. Y, por

supuesto, no es una, ni dos… son muchas las personas que deben dar el paso de meterse

en un proyecto incómodo, difícil y que va a suponer mucho trabajo y preocupaciones. Se

necesita gente generosa, con altura de miras, creativa, capaz de trabajar en equipo, que

sea capaz de soñar con un futuro mejor y crea que es posible. Ojalá se encuentren muchas

de estas personas, que den un paso al frente en Venezuela, porque de ellas depende el

futuro del país. Este es también el deseo de ASIK en España. Por suerte, no es comparable

la situación de España y Venezuela, pero pensamos que también el sistema político español

está pidiendo un cambio. Un cambio profundo, con propuestas nuevas, que den respuesta a

las necesidades de los españoles. Con el sistema actual, se están abriendo brechas

insostenibles, que, de seguir así, nos pueden llevar a una situación caótica… demasiada

polarización, demasiadas barreras, que impiden el trabajo en equipo necesario para dar

respuesta a una sociedad plural que necesita mejor educación y formación de los niños y

jóvenes, que empiezan a vivir y serán responsables del futuro de la sociedad, mejor salud,

mejor poder adquisitivo de las familias, menos delincuencia… Ojalá, también en España,

encontremos muchas personas con valores humanos, generosas, con altura de miras,

creativas, capaces de trabajar en equipo, que sean capaces de soñar con un futuro mejor y

crean que es posible, que den un paso al frente y se metan en política. Porque no todos los

políticos son corruptos ni buscan su propio bienestar, al margen del bien común, pero,

quizás, sean pocos para las necesidades de mantener un sistema político mejor.

ANA MARÍA CARNICERO GARCÍA

Secretaria General de ASIK

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